Hay amores que se siembran,
y se riegan, y se miman...
Cuando llega la primavera, florecen,
y para seguir vivos y lustrosos,
se protegen de los hielos del invierno.
Hay amores que se viven
con los cinco sentidos y los siete colores,
con la música alta y pasos de baile improvisados,
con el pañuelo de la ilusión anudado al cuello.
Hay amores que nacen de la amistad,
o del roce día a día, beso a beso,
boca a boca, cuerpo a cuerpo,
y envejecen dulcemente salpicados de tomillo.
Hay amores en conserva o expuestos en una vitrina,
y se ríen, se bostezan o se lloran
según la luz que entre por la ventana
y el polvo que se pose sobre ellos.
Hay amores prohibidos,
ocultos a otros ojos y susurrados en la escalera,
que roban tiempo al presente,
porque no tienen futuro.
Hay amores que se visten de rutina,
que se interpretan en un escenario,
que se pasean por las casas de los amigos
y que, a solas, y a veces a oscuras, se ven las caras.
Hay amores que no arrancan,
que entre el sí y el no se piensan tanto que pierden la frescura,
y se amputan de raíz, por miedo.
Son amores que se gastan sin vivir.
Hay amores imposibles, de momento,
pero nunca para siempre, porque siempre es mucho tiempo
y porque nada hay imposible si lo sueñas
y crees firmemente que puede ocurrir.
Y también hay amores que guardas para otra vida,
porque en ésta ya no hay sitio,
pero los intuyes mágicos y sientes que habrán de ser y
tal vez, solo tal vez,
dejando esto por escrito, yo lo encuentre cuando vuelva,
y pueda seguir un rastro que me lleve junto a ti
donde, sin necesidad de verte,
mi alma te reconozca y
recuerde fácilmente lo que ahora siento y sé...
y es... que te quiero.
...Sometimes I tend to write such nonsense and ravings :)