... Sigue siendo verano, es innegable. Primero, porque estamos en agosto y en el hemisferio norte. Segundo, porque el calor que venimos padeciendo no es típico de invierno, por mucho que la climatología ande revuelta gracias a nuestros continuados ataques al planeta. Tercero,... ¡me han picado los mosquitos esta noche! He amanecido con unas bonitas picaduras en el brazo, de lo más decorativo. Lo bueno es que ni me enteré.
No puedo soportar cuando estás en tu camita, relajada o a veces ya casi frita, y lo oyes... ¡Pffffeeeeewwwww! (¿o suena mejor Ñññiiiiuuuuuuumm? Soy malísima para las onomatopeyas. Tomo nota mental de intentar averiguar por qué los chicos imitan los sonidos mejor que las chicas). ¡Ahí está!. Un bicho vuela bajo, rasante, derrapando en su trayectoria junto a mi oído... Mosquito detectado. Me saltan las alarmas. Es algo superior a mí. Que sé que no me va a comer, vaya. Que soy más fuerte, grande y temible que él. También lo sé. Pero es que ya soy incapaz de volver a dormir hasta que no haya conseguido acabar con él o echarlo de mi casa. El sólo hecho de pensar que, cuando esté en el mejor de mis sueños, ese pequeño individuo la emprenderá contra mí, es suficiente para despertarme del todo. Me da por pensar que tal vez elija mis párpados, para más inri, y me pongo nerviosa. Ya me veo con los ojos hinchados y repletos de picaduras. No queda otra que ir a la caza y captura. Y eso hago. Antes de nada, cierro puertas y ventana para aislarlo, y me aseguro de seguir oyéndolo o viéndolo por la habitación. Si no doy con él, a veces decido volver a abrir todo y contar con que se haya largado, a sabiendas de que puede estar agazapado, esperando un descuido. Pero es que si no lo veo, no lo veo, y abrir de nuevo para que entre el aire (si existe) es imprescindible con estos calores. Pero si lo encuentro y localizo, soy la loca que, armada con una toalla, camiseta o lo que pille, y mostrando los dientes cual salvaje, la lía a trapazos contra el enemigo cada vez que se para quieto, y ando subiendo y bajando de la cama, y correteando por la habitación. Normalmente tengo éxito en la misión, y eliminado el cadaver, abro todo y a dormir plácidamente, o lo que el calor y ruidos de aires acondicionados de los vecinos me permitan...


